pensamientos perdon

PENSAMIENTOS

EL PERDÓN

 

  • Poco a poco me he dado cuenta de que en esos días en los que estás en desacuerdo con tu prójimo, estás realmente en desacuerdo contigo mismo. – viernes en la mañana (noviembre 28 de 1941)
  • Amar a tus padres en lo profundo. Para perdonarlos por todos los problemas que te han dado por su propia existencia: atándote, agregando la carga de sus propias vidas complicadas a las tuyas. – viernes en la mañana (noviembre 28 de 1941)
  • En un día como el de hoy, cuando realmente me siento absolutamente mal físicamente, cada vez más agobiada por la depresión, y hay una intensa tristeza en mí, estoy dispuesta a perdonarme mucho e ignorar mi trabajo por un rato. – jueves (junio 11 de 1942)
  • Uno debe vivir con uno mismo como si viviera con toda una nación de personas. Y en uno mismo, entonces llega a reconocer todas las cualidades buenas y malas de la humanidad. Y si uno quiere perdonar a otros, primero debe aprender a perdonar sus propias malas cualidades. – martes (septiembre 22 de 1942)
  • Esa es probablemente la cosa más difícil que una persona puede aprender, como a menudo encuentro en otros (en mi caso en el pasado, pero ya no): perdonar los errores y las fallas de uno mismo. Lo que significa aceptar por encima de todo, y magnánimamente, que uno comete errores y tiene fallas. – martes (septiembre 22 de 1942)
  • Y como él ha vivido tan intensamente a través de una gran cantidad de cosas, incluyendo todos los pedazos feos e improductivos, puede entender todo y perdonar mucho. – Junio 27 de 1942
  •  Esa es probablemente la cosa más difícil que una persona puede aprender, como a menudo encuentro en otros (en mí también en el pasado, pero ya no): perdonar sus propios errores y fallas. Lo que significa aceptar por encima de todo, y magnánimamente, que uno comete errores y tiene errores. – Septiembre 22 de 1942
  •  Esta porción de la época en que vivimos es algo que puedo soportar, que puedo soportar sin colapsar bajo su peso pesado, y ya puedo perdonar a Dios por permitir que las cosas sean como deben ser. ¡Tener suficiente amor en uno mismo para poder perdonar a Dios! – Carta a Julius Spier, probablemente en julio de 1942
  •  Ella me pregunta con su extraño acento en la voz de un niño que pide perdón, “Seguramente Dios podrá entender mis dudas en un mundo como este, ¿no es así?” – Agosto 24 de 1943

forgiveness

  • I have gradually come to realize that on those days when you are at odds with your neighbours you are really at odds with yourself. – Friday morning (28 November 1941)
  •  To love your parents deep inside. To forgive them for all the trouble they have given you by their very existence: by tying you down, by adding the burden of their own complicated lives to your own. – Friday morning (28 November 1941)
  • On a day like today, when I really feel absolutely wretched physically, more and more weighted down by depression, and there is an intense sadness mounting steadily in me, I am only too ready to forgive myself much and to ignore my work for a little while. – Thursday (11 June 1942)
  • One must live with oneself as if one lived with a whole nation of people. And in oneself on then comes to recognize all the good and bad qualities of mankind. And if one wants to forgive others, one must first learn to forgive one’s own bad qualities. – Tuesday (22 September 1942)
  • That is probably the hardest thing a person can learn, as I so often find in others (in myself as well in the past, but no longer): to forgive one’s own mistakes and lapses. Which means accepting above all, and magnanimously, that one does make mistakes and does have lapses. – Tuesday (22 September 1942)
  •  And because he has lived so intensely through a great, great many things, including all the ugly and unproductive bits, he can understand everything and forgive much. – 27 June 1942
  •  That is probably the hardest thing a person can learn, as I so often find in others (in myself as well in the past, but no longer): to forgive one’s own mistakes and lapses. Which means accepting above all, and magnanimously, that one does make mistakes and does have lapses. – 22 September 1942
  •  This slice of the epoch in which we live is something I can bear, that I can shoulder without collapsing under its heavy weight, and I can already forgive God for allowing things to be as they probably must be. To have enough love in oneself to be able to forgive God!! – Letter to Julius Spier, probably July 1942
  •  She asks me with her strange accent in the voice of a child that begs for forgiveness, “Surely God will be able to understand my doubts in a world like this, won’t He?” – 24 August 1943